Reseñas de Investigación

5/03/2009

Mª Marta González Sánchez

Enfermera Educación para la Salud. Gerencia Atención Primaria Área III. Avilés

Proyecto FIS/FICYT: MD07/00158

Resumen

El consumo de tabaco constituye la principal causa de pérdida de salud, calidad de vida y de muerte prematura en los países desarrollados. En España el hábito de fumar representa el mayor problema de salud pública tanto por su extensión como por la intensidad de la patología asociada. Los patrones de consumo de tabaco están cambiando respecto al sexo: se ha producido una incorporación importante de las mujeres al hábito tabáquico. En España, entre 1978 y 1992, se observó un descenso del porcentaje de hombres fumadores, pero la incidencia entre mujeres aumentó desde el 17% al 21,4%.
Introducción

El consumo de tabaco constituye la principal causa de pérdida de salud, calidad de vida y de muerte prematura en los países desarrollados.

En España el hábito de fumar representa el mayor problema de salud pública tanto por su extensión como por la intensidad de la patología asociada.

Los patrones de consumo de tabaco están cambiando respecto al sexo: se ha producido una incorporación importante de las mujeres al hábito tabáquico. En España, entre 1978 y 1992, se observó un descenso del porcentaje de hombres fumadores, pero la incidencia entre mujeres aumentó desde el 17% al 21,4%.

El Ministerio de Sanidad y Consumo, en su Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud dentro del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud, considera su primer objetivo situar la prevalencia de personas ex fumadoras por encima del 23%. En el avance de resultados junio 2006-enero 2007 (de la Encuesta Nacional de Salud de España, el objetivo del Ministerio de Sanidad y Consumo de situar la prevalencia de personas ex fumadoras por encima del 23% está conseguido en los hombres con un 29,14%, pero queda lejos en el caso de las mujeres cuyo porcentaje de ex fumadoras es del 13,49 %.

En la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias se puede observar en el año 1999 que la prevalencia de mujeres que fuman a diario está muy próxima a la que presentan los hombres (37% y 40% respectivamente).

Utilizando datos de la Encuesta de Salud para Asturias del año 2002, por sexo, en el conjunto de la muestra fuman más hombres que mujeres (37% y 28 % respectivamente). En relación a la proporción de hombres ex fumadores es más de dos veces la de las mujeres (23,8 % hombres ex fumadores y 9,6% mujeres ex fumadoras). Otras investigaciones aportan que la morbilidad y la mortalidad de fumar cigarrillos está subiendo en mujeres.

Según la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias se ha observado en el varón una mayor incidencia de abandonos del hábito tabáquico y que el número de recaídas, al año, de abandono es más frecuente en las mujeres.

Según Becoña2 hay evidencias de que existen diferencias en algunos factores fisiológicos, psicológicos y conductuales entre las fumadoras y los fumadores, si bien no está claro si estas diferencias influyen en la capacidad de dejar de fumar o permanecer abstinentes. Aunque la investigación sugiere que las mujeres logran los mismos beneficios que los hombres de las intervenciones para dejar de fumar, las mujeres pueden tener que afrontar otro tipo de obstáculos y barreras para dejar de fumar que se deben tener en cuenta durante el tratamiento. Esto incluye, fundamentalmente, la depresión, el apoyo social y el miedo a ganar peso. Las necesidades de las mujeres y la respuesta al tratamiento con sustitutivos de nicotina puede ser diferente a la de los hombres.

Nerin y colb.3 en un estudio en el año 2000 y 2001, apunta que las mujeres tratadas para dejar de fumar en un programa de deshabituación tabáquica con características específicas de género obtienen mayor tasa de éxito a corto o medio plazo que las tratadas dentro de programas no específicos. Se ha podido identificar en este estudio como factores pronóstico de éxito: la convivencia con una pareja no fumadora, el nivel de formación, la dependencia de la nicotina y la existencia de intentos previos de cesación. Además, han identificado como factores determinantes de la recaída la situación social, el estrés y la sensación de control sobre el consumo. Las mujeres -o determinados grupos de ellas-pueden requerir un abordaje más específico que tenga en cuenta sus necesidades y expectativas diferenciadas.

El análisis desde el punto de vista del género ayuda a comprender las relaciones entre sociedad y salud porque, por un lado dependen de una base biológica que tiene características diferentes para mujeres y hombres y, por otro, del contexto social en el cual nos desenvolvemos.

Desde hace varios años se están realizando intervenciones relacionadas con la deshabituación tabáquica y queremos conocer si existen diferencias relacionadas con el género que nos sugieran introducir dicho enfoque en las intervenciones realizadas.

Por la magnitud del problema, la morbilidad y mortalidad que produce y las dificultades que parecen encontrar las mujeres para abandonar el tabaco, esta investigación pretende tener en todo momento una perspectiva de género al realizar esta investigación cualitativa sobre el hábito tabáquico de hombres y mujeres participantes en las intervenciones realizadas en los centros de salud.

Este estudio de investigación ayudará a conocer mejor el problema desde una perspectiva de género y , en caso necesario, valorar la inclusión de una perspectiva de género en nuestras intervenciones como profesionales de la salud.

Objetivos
  1. Identificar factores que influyen en el proceso de deshabituación tabáquica de las personas que participan en las intervenciones individuales y grupales de apoyo y seguimiento a la deshabituación realizadas en los centros de salud del Área III desde un enfoque de género
  2. Describir el perfil de las personas que no consiguen mantenerse sin fumar
  3. Análisis e interpretación de sus discursos
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Bibliografía

1. Jané Mireia. Mujeres y tabaco: Aspectos principales específicos de género. Dirección General de Salud Pública. Departamento de Sanitat i Seguretat Social. Generalitat de Catalunya. Adicciones. (2004). Volumen 16. Suplemento 2.

2.Becoña E, Vázquez L .Las mujeres y el tabaco. Rev. Esp. Salud Publica 2000, Vol. 74, nº 1:19 http://www.scielosp.org/pdf/resp/v74n1/mujeres.pdf.

3.Nerín y colb .Evaluación de un programa de deshabituación tabáquica con componente específico diferenciador para el colectivo femenino. Investigación 2000-2001consultado en http://www.mtas.es/mujer/mujeres/estud_inves/2001/541p.pdf

4.Rosal, L. de la; Otero, M.; Tabaquismo en la mujer: consideraciones especiales = Women and smoking  Trastornos adictivos 2004 ; 6(2) : 113-124.

5.Rohlfs I, Borrell C, Fonseca M. Género, desigualdades y salud pública: conocimientos y desconocimientos. Gac. Sanit. 2000;14 (Supl. 3):60-71.


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