Editorial

19/02/2015

Carlos Suárez Nieto

Director de la Fundación para la Investigación e Innovación Biosanitaria de Asturias (FINBA)

La constitución de la Fundación para la Investigación Biosanitaria de Asturias (FINBA) representa un paso imprescindible no sólo para que la investigación biomédica experimente un crecimiento sostenido en Asturias, que por otro lado cuenta con grupos de primera línea, sino para proporcionar la estructura necesaria para poder competir en la pugna por obtener una mayor financiación para las actividades de investigación. Por otra parte, la filosofía subyacente a este centro consiste en acercar la investigación a la solución de problemas clínicos, para lo cual su ubicación en el ámbito del nuevo HUCA resulta esencial, ya que permitirá una comunicación fluida entre los investigadores básicos y los clínicos. Más aún, facilitará la interacción con sectores tecnológicos distintos a la biología pero con potencial para tener puntos de encuentro con ella en la búsqueda de obtener nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas. Hoy en día, y cada vez más, la ciencia es un campo multidisciplinario.

La FINBA pretende potenciar las colaboraciones y sinergias con instituciones que tienen objetivos asistenciales, docentes, investigadores e innovadores, tales como la red sanitaria, la Universidad y empresas del sector de la biotecnología. Con esta finalidad, la FINBA firmará convenios con distintas instituciones a fin de crear un Instituto de Investigación Sanitaria (IIS). Las redes de IIS son una fórmula puesta en práctica en los países más avanzados para potenciar la investigación de calidad. Los IIS se constituyen en España con el fin de integrar la investigación clínica y básica, debiendo acreditarse por el Instituto de Salud Carlos III, para lo cual deben de estar integrados por un consorcio de Hospital, Universidad y otros centros, con la finalidad de establecer una convergencia entre la investigación básica, clínica y de salud pública, de forma que se transfieran los resultados a los pacientes. En el caso que nos atañe, la FINBA y el HUCA firmarán convenios para la constitución de un IIS con la Universidad, centros de investigación sanitaria privada, como el IMOMA y la Fundación de Investigación Oftalmológica, así como centros tecnológicos del CSIC (CINN, IPLA, INCAR) o fundaciones públicas del sector de la innovación tecnológica (ITMA-PRODINTEC).

Sin descuidar la investigación básica, cuya trascendencia es incuestionable, el nuevo centro y el IIS tratarán de potenciar al máximo la investigación traslacional, que tiene como objetivo la traducción de descubrimientos básicos en estudios clínicos y de estos en práctica clínica y en toma de decisiones en los sistemas de salud. Este tipo de investigación está a caballo entre la investigación básica y la medicina clínica, por lo que debe interaccionar con ambas de forma que busque entre los descubrimientos de las ciencias básicas posibles aplicaciones a determinadas áreas de la medicina. A la vez, en sentido inverso, la comunicación con los científicos básicos para intentar solucionar un problema clínico puede conducir a la adquisición de un conocimiento básico que trascienda el problema a estudio.

La existencia de un IIS es el mejor modelo para el desarrollo de este tipo de investigación, ya que en él convergen equipos multidisciplinarios que agrupan investigadores básicos, clínicos y otros profesionales como físicos, bioinformáticos, ingenieros y de todas aquellas áreas que sean relevantes para solucionar un problema concreto. La labor de estos equipos deberá orientarse en el futuro inmediato a aumentar el conocimiento de las alteraciones moleculares de las enfermedades que causan mayor mortalidad y la forma de prevenirlas y tratarlas. Es de esperar que la medicina molecular proporcione nuevas pruebas diagnósticas más fiables que las actuales para el diagnóstico precoz de las enfermedades y agentes farmacológicos basados en dianas moleculares. Otros de los desafíos pendientes son correlacionar la medicina molecular con los fenotipos complejos de los pacientes, tanto en enfermedades monogénicas con distintos tipos de mutaciones, como de las poligénicas, siendo también de un gran potencial en el futuro el campo de la investigación en medicina regenerativa.

Existen múltiples áreas de contacto a explorar con los centros tecnológicos para obtener aplicaciones de interés en el área de la salud, tales como el potencial del grafeno como biomarcador corporal universal, los materiales biocompatibles implantables en el cuerpo humano, el uso de la nanotecnología para el transporte específico de fármacos a las células tumorales o bien para la obtención de imágenes, etc.. La proximidad del nuevo Vivero de empresas de Ciencias de la Salud gestionado por el CEEI, puede ser de gran utilidad para la creación de spinn-offs que desarrollen nuevas ideas y que en un futuro pueda dar lugar a un cluster en biomedicina.

Dentro del futuro IIS se desarrollarán una serie de líneas estratégicas en las que podamos ser competitivos, que resultarán de la conjunción de las patologías con mayor morbi-mortalidad en Asturias y la existencia de grupos cualificados de investigación en Asturias. En el caso de que en alguna de estas áreas estratégicas no haya en Asturias ningún grupo cualificado para entrar en el centro, se considerará prioritario traer alguno de fuera de acuerdo con las disponibilidades económicas de la FINBA. De acuerdo con estos criterios, en principio podrían considerarse como líneas estratégicas la Oncología, la Biopatología y bioingeniería respiratoria, cardiovascular y oftalmológica, las Neurociencias clínicas y experimentales, el Envejecimiento y la cronicidad y la Medicina regenerativa, sin menoscabo de que otras más se puedan incorporar.

Finalmente, y no menos importante, la investigación es el eje alrededor del cual se dinamizan los hospitales modernos. Si lanzamos una mirada a los hospitales con mayor reconocimiento en el mundo, el denominador común es que son hospitales en los que la investigación tiene una enorme dimensión, y en ella participan de forma activa buena parte de los médicos clínicos. En conclusión, una vez abierto un hospital magnífico en su concepción, arquitectura, dotación tecnológica y funcionalidad, la constitución de la FINBA y el IIS es el complemento ideal para que el proyecto del nuevo HUCA adquiera potencia, aglutine las ilusiones de un colectivo médico que necesita otros puntos de referencia distintos a los actuales y convierta al conjunto en un instrumento poderoso al servicio de la sociedad asturiana.