Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias >> Gestión del conocimiento y calidad. Medicina basada en la evidencia

2/02/2016

Cuidar a las personas al final de sus vidas es una labor compleja, por tanto es importante que conozcan las opciones disponibles, tanto quienes se acercan a ese final como el personal sanitario y las personas cuidadoras no profesionales.

La educación para la salud es la práctica multidisciplinar, que comprende el diseño, implementación y evaluación de los programas educativos que permiten a las personas, familias, grupos, organizaciones y comunidades jugar un papel activo en el logro, protección y mantenimiento de la salud. Es así que su utilización en el final de la vida puede favorecer a un mejor afrontamiento de la situación.

Esta revisión responde a la siguiente pregunta ¿La educación para la salud, en sus diversas prácticas, puede mejorar el proceso de final de vida, tanto para pacientes como para las personas responsables de sus cuidados?

Los resultados que presenta concluyen que la educación ha facilitado el control de los síntomas, en pacientes y la calidad de vida en las personas cuidadoras. Sin embargo, la educación no mejoró la calidad de vida del/la paciente, ni la satisfacción del personal médico o de las personas cuidadoras.

No se encontró evidencia concluyente entre la educación y la disminución de las visitas a urgencias, ingresos en cuidados intensivos, o el número de días en el hospital.